Observar las relaciones como alternativa para impulsar la educación
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Observar las relaciones como alternativa para impulsar la educación
El libro “Aprender: Una mirada desde las relaciones” muestra la manera en la que el acompañamiento positivo influye en la construcción de aprendizajes en un entorno educativo atravesado por condiciones de pobreza, violencia y marginación. La publicación, coeditada por el ITESO, fue presentada en la última jornada de la FIL.
Ximena Torres
En la realidad de extrema violencia y desigualdad que se vive en México es difícil que algunas personas encuentren sentido en procesos mediados por instituciones, como la educación. ¿De qué sirve estudiar si no existe la esperanza de un mejor futuro? Aprender: Una mirada desde las relaciones es un libro que da cuenta de un proyecto formativo que ofrece una segunda oportunidad a jóvenes que han sido relegados de la educación formal en colonias populares de Ciudad Juárez.
La obra surge del trabajo de investigación que Bertha Herrera Varela realizó durante su paso por el Doctorado Interinstitucional en Educación, que este año celebra su vigésimo aniversario y es impartido en conjunto por el ITESO y las Ibero Ciudad de México, León y Puebla.
Juan Carlos Silas Casillas, quien fungió como asesor de tesis de Herrera Valera, ahora es coautor del libro. Este domingo 7 de diciembre ambos se reunieron en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara para presentar su trabajo con la ayuda de María Guadalupe Valdés Dávila y Brenda Irán Ordóñez Quezada, egresadas del mismo posgrado en diferentes generaciones.
“El contenido de este libro nos muestra que las relaciones sociales en los espacios educativos pueden tener amplios efectos positivos en el aprendizaje y en el desarrollo. Sobre todo con aquellos jóvenes que la educación formal tiene deudas. Su lectura pone al descubierto un problema de inequidad educativa en la medida que muestra claramente que no todos los jóvenes cuentan con las mismas oportunidades”, dijo Valdés Dávila en el evento de la FIL.
Aprendizaje acompañado
El libro es una coedición del ITESO y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, donde Bertha Herrera es profesora. El proyecto que ella retrató se encuentra en esa ciudad del norte de México. Se trata del programa Va de Nuez: Por una Nueva Oportunidad, que la organización Centro de Asesoría y Promoción Juvenil pone en marcha en uno de sus centros educativos, conocido como Casa Kolping.
La población de Va de Nuez: Por una Nueva Oportunidad se compone de jóvenes de entre 12 y 18 años que interrumpieron su educación por razones económicas, de violencia, uso de drogas, conflictos familiares y otras situaciones de desigualdad social. Es una población para la que “el presente es lo único posible ante una sociedad sin alternativas”. En esa realidad compleja, en Casa Kolping les facilitan las competencias necesarias para conseguir su diploma de secundaria en un sistema de educación no formal.
Bertha Herrera Varela ha dedicado su trayectoria como investigadora al entendimiento de aquellos caminos que llevan a las personas a situaciones de marginación, como el trabajo infantil callejero. Su trabajo doctoral la llevó a comprender que, lo que se conoce como “deserción escolar”, es en realidad un proceso de exclusión tanto académica como social, emocional y física.
A las complejas condiciones de vida que las y los jóvenes enfrentan en Ciudad Juárez (y muchos otros lugares de México), se suman los estigmas que algunos docentes proyectan sobre aquellos que no se adaptan a los estándares del paradigma hegemónico en los sistemas educativos. Es decir, sobre aquellos no cumplen con las expectativas académicas, explicó Valdés.
Lo que distingue el proyecto formativo de Casa Kolping y, que el libro de Herrera y Silas se dedica a estudiar, es el valor que reconocen en las relaciones interpersonales para moldear los procesos de aprendizaje en este entorno de educación no formal. De manera metafórica, los autores lo describen como una cámara de descompresión que pretende preparar a los y las jóvenes para salir a un entorno de tensiones y estigmas.
En su meta de obtener un grado escolar “se entretejen relaciones de amistad, de autoridad, académicas, de disciplina, de empatía, de solidaridad, de poder, de competencia, etcétera, mismas que nutren el ‘yo’ potencial de cada uno de estos jóvenes. Al respecto, la investigación desvela los procesos generativos y degenerativos que subyacen al aprendizaje significativo”, dijo Brenda Irán Ordóñez Quezada, del Centro de Investigación y Docencia del Estado de Chihuahua.
La obra recurre a la teoría del construccionismo social de Kenneth Gergen y a los planteamientos de la psicología positiva, que busca trabajar con las cualidades y fortalezas de las personas, en lugar de señalar sus deficiencias. De esa forma es que el acompañamiento y las relaciones adquieren un papel fundamental.
Valdés Dávila resalta que el libro “abre puertas valiosas para mostrar que cuando un joven se siente escuchado, valorado, acompañado, crecen sus ganas de aprender y su compromiso con el conocimiento. Los autores nos muestran que ese vínculo relacional que establecen en un clima positivo, no solo les puede beneficiar en el desempeño académico, sino también en su bienestar emocional”.
Aprender: Una mirada desde las relaciones está dirigido a audiencias diversas. Es accesible para personas que sienten curiosidad por la educación y también para aquellas que pueden servirse de los instrumentos metodológicos de levantamiento de información incluidos en los anexos. Lo más valioso, como opinaron durante la presentación en la FIL, es que retrata formas alternativas de para hacer educación en contextos complejos.
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