Cuando curar también implica escuchar: el riesgo silenciosos de los medios de los medicamentos en la audición infantil
Detalle BN6
- Inicio
- Cuando curar también implica escuchar: el riesgo silenciosos de los medios de los medicamentos en la audición infantil
Cuando curar también implica escuchar: el riesgo silenciosos de los medios de los medicamentos en la audición infantil
Algunos medicamentos pueden causar daño auditivo en niños sin que se note de inmediato. Esto afecta su desarrollo y aprendizaje, por lo que es clave detectar a tiempo, informar a las familias y dar seguimiento médico. Cuidar la audición también es parte fundamental de su bienestar.
Introducción
En el panel informativo del Dr. Francisco Lomelí, durante el Encuentro Internacional de Cultura Auditiva, enfocado en la importancia de la escucha activa y la salud auditiva, surge una problemática poco visibilizada pero profundamente relevante: el impacto que ciertos medicamentos pueden tener en la audición de niñas y niños. Por ello, es fundamental generar conciencia sobre la ototoxicidad infantil y promover una cultura de prevención, información y acompañamiento.
La otra cara de los tratamientos médicos
Cuando un niño se enferma, la prioridad siempre es su recuperación. Los medicamentos representan una herramienta fundamental para lograrlo. Sin embargo, no todos sabemos que algunos fármacos pueden tener efectos secundarios que afectan directamente el oído interno. A este fenómeno se le conoce como ototoxicidad.
Antibióticos como los aminoglucósidos, medicamentos utilizados en tratamientos oncológicos como la quimioterapia, e incluso algunos antiinflamatorios pueden provocar daño en las células auditivas. Este daño, en muchos casos, es irreversible. Lo más preocupante es que, al tratarse de un efecto silencioso, puede pasar desapercibido hasta que ya ha avanzado significativamente.
Infancia, audición y desarrollo
La audición juega un papel esencial en el desarrollo infantil. No solo permite percibir sonidos, sino que es clave para la adquisición del lenguaje, el aprendizaje y la interacción social. Un niño que presenta pérdida auditiva puede enfrentar dificultades académicas, problemas de comunicación e incluso afectaciones emocionales.
En este sentido, el problema no es únicamente médico, sino también social y educativo. Detectar a tiempo cualquier alteración auditiva puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de un niño.
Además, la detección temprana es clave para evitar consecuencias mayores. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, s.f.), a todos los bebés se les debe realizar una prueba de detección de pérdida auditiva antes de cumplir 1 mes de edad, idealmente antes de salir del hospital. En caso de no aprobarla, es fundamental realizar una evaluación completa lo antes posible y, a más tardar, antes de los 3 meses, ya que actuar a tiempo puede marcar una diferencia significativa en su desarrollo.
La importancia de la información y la concientización
Uno de los ejes centrales de nuestro proyecto es la escucha, entendida no solo como una habilidad interpersonal, sino como una herramienta de cuidado. Escuchar implica estar atentos: a las palabras, pero también a las señales.
Padres, madres y cuidadores deben observar cambios en el comportamiento de los niños: ¿responden cuando se les llama?, ¿suben mucho el volumen?, ¿tienen dificultades para hablar o seguir instrucciones? Estas señales pueden ser indicios de un problema auditivo.
Asimismo, es fundamental que los profesionales de la salud comuniquen de manera clara los posibles efectos secundarios de los tratamientos. La información no debe generar miedo, sino empoderar a las familias para tomar decisiones informadas, evitando que actúen desde la desinformación o el temor.
En muchas ocasiones, la pérdida auditiva pasa desapercibida, no solo por la ausencia de señales evidentes, sino también por la poca atención que se le ha dado socialmente. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (2021) la describe como una “discapacidad invisible”, ya que históricamente ha sido estigmatizada en las comunidades e ignorada por quienes toman decisiones en materia de salud pública.
Prevención y seguimiento: claves para el cuidado
Hablar de ototoxicidad no significa cuestionar el uso de medicamentos, sino promover su uso responsable. En muchos casos, estos tratamientos son indispensables, pero pueden ir acompañados de medidas preventivas como:
Evaluaciones auditivas antes, durante y después del tratamiento
Monitoreo constante en pacientes pediátricos
Educación a familias sobre signos de alerta
Estas acciones pueden ayudar a reducir riesgos y detectar cualquier daño a tiempo.
Una problemática que también es de todos
Desde PAP Escucha México, este tema se integra como parte de una visión más amplia: construir una cultura de escucha que también incluya el cuidado de la salud auditiva. No basta con saber escuchar; también es necesario preservar la capacidad de hacerlo.
Conclusión
Cuidar la salud de la infancia implica tomar decisiones informadas, acompañar procesos y, sobre todo, estar atentos. La pérdida auditiva por medicamentos es una realidad poco discutida, pero con gran impacto.
Escuchar, en este contexto, adquiere un nuevo significado: no solo como acto humano, sino como responsabilidad. Porque proteger la audición de un niño es también asegurarle la posibilidad de comunicarse, aprender y conectar con el mundo.
Referencias bibliográficas
Organización Mundial de la Salud. (2021). World report on hearing. World report on hearing
Sound Relief Hearing Center. (s.f.). List of ototoxic medications.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). (s.f.). Pruebas de detección de pérdida auditiva en niños. https://www.cdc.gov/hearing-loss-children/es/screening/pruebas-de-deteccion-de-perdida-auditiva.html