Señales tempranas de la pérdida de audición que no debes ignorar
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Señales tempranas de la pérdida de audición que no debes ignorar
La pérdida auditiva es común y suele avanzar de forma silenciosa, con señales como dificultad para entender conversaciones, subir el volumen o fatiga al escuchar. Detectarla a tiempo y acudir con un especialista es clave para evitar impactos en la calidad de vida y el bienestar emocional.
¿Alguna vez has tenido que pedirle a alguien que repita lo que dijo, no una, sino varias veces? ¿O te has dado cuenta de que el volumen de la television está altísimo y nadie más parece notarlo? Quizás son cosas pequeñas que has normalizado. Pero a veces, esas cosas pequeñas son tus oídos pidiéndote que les pongas atención.
La pérdida de audición es más común de lo que pensamos: es la cuarta causa de discapacidad a nivel mundial y afecta entre el 6 y el 8% de la población. Lo más difícil de detectarla es que su inicio suele ser silencioso. Aparece poco a poco, nos adaptamos sin darnos cuenta, y por eso muchas veces ni el médico ni la propia persona la identifican a tiempo.
¿Qué está pasando en tu oído?
El oído es un sistema complejo: capta las ondas de sonido, las transforma en señales eléctricas y las envía al cerebro para que las interprete. Cuando alguna parte de ese sistema falla, la audición se ve afectada. Las causas pueden ser muy variadas: el envejecimiento natural, la exposición prolongada a ruidos altos, ciertos medicamentos, infecciones o factores genéticos.
Lo curioso es que hay evidencia de que la audición puede empezar a deteriorarse desde los 30 años, pero los síntomas no suelen hacerse evidentes hasta la quinta o sexta década de vida. Es decir, el daño puede estar ocurriendo mucho antes de que lo notemos y podamos hacer algo.
Las señales que vale la pena tomar en serio
Reconocer los síntomas a tiempo puede marcar una gran diferencia. Estas son algunas de las señales más frecuentes:
Pides que te repitan constantemente. No porque no estés poniendo atención, sino porque el oído no está captando bien ciertos sonidos, especialmente las consonantes como la “s”, “f” o “t”, que son clave para entender las palabras.
El ruido de fondo te desconcierta. En lugares ruidosos, seguir una conversación se puede volver agotador. Esto te ocurre porque el oído pierde la capacidad de filtrar el sonido ambiental.
Subes mucho el volumen. Tus familiares, amigos o compañeros comentan que la television o el celular está muy alto, y a ti te parece normal.
Escuchas zumbidos en los oídos (tinnitus). Este sonido interno sin fuente externa es una señal frecuente de que algo en el sistema auditivo merece revisión.
Te fatigas en conversaciones largas. Cuando se escucha con dificultad se exige un esfuerzo enorme: tu cerebro trabaja el doble tratando de completar lo que el oído no alcanza a captar. Esto se traduce en cansancio, irritabilidad o dificultad para concentrarse.
Evitas llamadas o reuniones. Cuando hablar se vuelve agotador, muchas personas empiezan a alejarse de situaciones sociales sin relacionarlo con su audición. Y esto es iportante nortarlo porque, con el tiempo, puede llevar al aislamiento.
¿Por qué actuar pronto importa tanto?
La investigaciónes en audiología son claras: la intervención temprana mejora significativamente los resultados, sin importar qué tan leve o grave sea la pérdida auditiva. En cambio, ignorar los síntomas tiene consecuencias que van mucho más allá del oído: afecta tu comunicación, tu bienestar emocional, tus relaciones y tu calidad de vida.
También existe un estigma social muy grande alrededor de la pérdida auditiva que hace que muchas personas tarden en buscar ayuda, a veces por vergüenza o por miedo al diagnóstico. Por eso hablar de esto abiertamente también es parte del cuidado.
¿Qué puedes hacer hoy?
Si algo de lo que leíste te resultó familiar, el primer paso es sencillo: habla con tu médico. Si hay indicios, te referirán con un audiólogo para una audiometría, una prueba sin dolor que mide cómo escuchas en distintas frecuencias y volúmenes. No compres audífonos sin orientación profesional ni normalices algo que puede tener solución.
Y si estás bien por ahora, cuídate igual: baja el volumen de los audífonos, usa protección en ambientes ruidosos y haz revisiones periódicas. Tu audición es una puerta al mundo.
En PAP Escucha México nos comprometemos a aydar a personas y familias en el camino hacia una mejor salud auditiva. Si tienes preguntas, acércate a nuestros dferentes medios para mas informacion.
Fuentes consultadas:
Casamitjana, J.F., Pollán, C. y Perelló, E. (2002). La hipoacusia en el adulto. *FMC*, 9(4), 241-252.
Monsalve González, A. y Núñez Batalla, F. (2006). La importancia del diagnóstico e intervención temprana para el desarrollo de los niños sordos. *Intervención Psicosocial*, 15(1), 7-28.
Núñez Batalla, F. et al. (2024). Sorderas postnatales. Recomendaciones CODEPEH 2023. *Revista Española de Discapacidad*, 12(1), 197-211.
Umaña Conejo, D., Montero Madrigal, D. y Rodríguez Villalobos, G. (2021). Pérdida de la audición neurosensorial en el adulto: Revisión de tema. *Revista Ciencia y Salud Integrando Conocimientos*, 5(4), 47-52.