Más allá de escuchar: el reto de construir espacios turísticos accesibles para las personas con discapacidad auditiva
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Más allá de escuchar: el reto de construir espacios turísticos accesibles para las personas con discapacidad auditiva
El turismo accesible también implica comunicación inclusiva. Incorporar subtítulos, información visual y herramientas accesibles permite que las personas con discapacidad auditiva disfruten plenamente de los viajes y fomenta experiencias equitativas para todos.
Viajar es de las mejores experiencias que podemos vivir. Nos da la oportunidad de conocer nuevas culturas, probar comida diferente, visitar lugares increíbles y aprender cómo vive la gente en otras partes del mundo.
Además, son recuerdos que normalmente se quedan contigo para siempre. Pero hay algo en lo que casi nunca pensamos cuando viajamos: toda la información que recibimos y lo fácil que es acceder a ella. Escuchamos al guía turístico, preguntamos algo en el hotel, seguimos los anuncios del aeropuerto o entendemos las explicaciones de un museo sin siquiera detenernos a pensar en ello. Pero, ¿qué pasa con las personas con discapacidad auditiva? ¿Ellas viven la misma experiencia que nosotros? La verdad es que muchas veces no, y eso fue lo que me hizo reflexionar sobre este tema.
Cuando pensamos en turismo accesible, casi siempre lo primero que se nos viene a la mente son rampas para sillas de ruedas, elevadores o baños adaptados. Y sí, todo eso es muy importante, pero la accesibilidad no es solamente eso. También existe la accesibilidad en la comunicación, y siento que de esa casi no se habla. Las personas con discapacidad auditiva se enfrentan a muchas situaciones que quienes escuchamos normalmente ni siquiera notamos. Por ejemplo, llegar a un museo donde todas las explicaciones son variadas, hacer un recorrido turístico sin intérprete de Lengua de Señas Mexicana o encontrarse con videos que no tienen subtítulos. Son cosas que para muchos parecen pequeñas, pero que hacen una gran diferencia en la experiencia de viaje.
Yo creo que un destino turístico realmente inclusivo es aquel donde todas las personas pueden disfrutar de la misma experiencia, sin importar si tienen alguna discapacidad o no. No se trata de hacer algo especial para un grupo de personas, sino de pensar desde el principio en que todos somos diferentes y todos tenemos derecho a disfrutar de un viaje. Algo tan sencillo como capacitar al personal, ofrecer información visual, tener videos con subtítulos o contar con intérpretes en algunos recorridos puede hacer que una persona se sienta incluida y bienvenida.
Algo que también me llamó la atención es que hay una diferencia muy grande entre algunos países desarrollados y los que todavía están en proceso de mejorar este tema. Hay países donde ya es normal encontrar museos con videoguías en Lengua de Señas, aplicaciones que ayudan a las personas con discapacidad auditiva, pantallas con información visual o recorridos completamente adaptados. Ahí la accesibilidad forma parte del servicio y ya no se ve como algo extra.
En cambio, en muchos países en desarrollo todavía falta bastante por hacer. No es que no existan iniciativas, pero muchas veces no hay suficiente presupuesto o simplemente la accesibilidad para las personas con discapacidad auditiva no es una prioridad. Normalmente se piensa más en adaptar espacios físicos y se deja de lado la comunicación. Y aunque eso ya representa un avance, todavía queda un camino largo para que cualquier persona pueda viajar sin encontrar barreras.
México es un buen ejemplo de esto. Tenemos muchísimos lugares turísticos increíbles, una cultura muy rica y una gastronomía que atrae a millones de turistas cada año. Sin embargo, todavía hace falta trabajar más en la accesibilidad para las personas con discapacidad auditiva. Hay museos, zonas arqueológicas, hoteles y recorridos donde prácticamente toda la información se da de manera oral. En algunos lugares ya existen esfuerzos por mejorar, pero todavía no es algo que encontremos en todos los destinos turísticos.
Desde mi punto de vista, la tecnología puede ayudar muchísimo a cambiar esta situación. Hoy en día existen herramientas que facilitan la comunicación, como subtítulos automáticos, códigos QR con información en video, aplicaciones móviles, pantallas informativas y traducciones a Lengua de Señas. Lo mejor es que muchas de estas herramientas no solo ayudan a las personas con discapacidad auditiva, sino también a turistas extranjeros, adultos mayores o cualquier persona que prefiera recibir la información de forma visual. Por eso creo que la accesibilidad no debería verse como un gasto, sino como una inversión para ofrecer un mejor servicio a todos.
Algo que me gustó mucho aprender durante el PAP Escucha México, un Programa de Aprendizaje en el Servicio donde trabajamos en proyectos relacionados con la inclusión y la cultura auditiva, fue darme cuenta de que la inclusión va mucho más allá de construir una rampa o adaptar un edificio. También tiene que ver con cómo nos comunicamos, cómo tratamos a las personas y cómo diseñamos los espacios pensando en todos. Antes de este proyecto yo tampoco me había puesto a pensar en muchas de las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad auditiva cuando viajan o incluso en su vida diaria. Ahora entiendo que muchas veces las barreras no las pone la discapacidad, sino la falta de accesibilidad que existe en la sociedad.
Creo que todos podemos poner nuestro granito de arena. No hace falta hacer cambios enormes para empezar a construir espacios más inclusivos. A veces basta con capacitar al personal, agregar subtítulos a un vídeo, ofrecer información escrita o simplemente tener la disposición de ayudar y comunicarse de otra manera cuando sea necesario. Son acciones pequeñas que pueden hacer que una persona disfrute mucho más su experiencia.
En conclusión, pienso que el turismo debería ser una experiencia para absolutamente todas las personas. Viajar nos permite conocer el mundo, aprender y disfrutar, y nadie debería quedarse fuera por falta de accesibilidad. Todavía hay muchas cosas que mejorar, especialmente en países como México, pero también creo que cada vez existe más conciencia sobre la importancia de la inclusión. Ojalá que en un futuro todos los destinos turísticos piensen desde el principio en las necesidades de todas las personas y no solo de la mayoría. Al final, un lugar verdaderamente inclusivo no es el que tiene más visitantes, sino el que hace sentir bienvenido a cualquiera que llegue, sin importar cómo se comunique o cuáles sean sus necesidades.
Referencias bibliográficas
Organización Mundial del Turismo. (2021). Recomendaciones sobre accesibilidad e inclusión en el turismo.
Secretaría de Turismo. (2023). Turismo accesible en México.
Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad. (2024). Inclusión y accesibilidad.
World Federation of the Deaf. https://wfdeaf.org