En este escrito se aborda lo que
en términos generales fue este movimiento estudiantil, ya que apenas se
han abierto los expedientes y poder conocer lo que en realidad sucedió o
por lo menos acercarnos a una posible verdad, ya que existen muchos
intereses que no permiten que se desarrolle una investigación amplia, por
lo que es posible solamente conozcamos una parcialidad de lo que pasó,
porque como ya sabemos, la historia solo es una y los historiadores son
los que la van dando a conocer, talvez a como ellos la entienden y la
interpretan a su manera.
CRONOLOGIA DE
SUCESOS.
En la
investigación del México 68, en esta se relatan las primeras
manifestaciones e indicios de descontento externado de el estudiantado
hacia el gobierno Federal, cuenta como va tomando fuerza el movimiento,
hasta el grado de preocupar tanto al gobierno para hacerlo perder la
cabeza, se van uniendo simpatizantes a la causa del CNH, los terribles
sucesos del 2 de Octubre y lo que vino detrás de el. El 22 de julio se
registró una pelea entre estudiantes de la Vocacional 2 del IPN y de la
preparatoria particular Isaac Ochoterena, en la Ciudadela. Al día
siguiente, en represalia, preparatorianos universitarios apedrearon la
Vocacional. El 26 de julio una manifestación de estudiantes que
conmemoraba la Revolución Cubana chocó con otra organizada por la
Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), que protestaban por la
intervención policiaca durante la pelea entre alumnos de la Vocacional 2 y
los preparatorianos. La manifestación fue reprimida duramente por la
policía. Los días siguientes tuvieron lugar enfrentamientos entre policías
y estudiantes. El 29 de julio la policía y el ejército rodearon
planteles escolares de la Preparatoria Nacional y del IPN, sobre todo en
el centro de la ciudad. Con un disparo de bazooka fue destruida una puerta
colonial de la Preparatoria 1. Los planteles 1, 2, 3, 4 y 5 de la ENP
fueron tomados por las fuerzas públicas.( El 1, 2 y 3 de agosto fueron
devueltos los planteles a la UNAM).
 El 30 de julio, en la Ciudad Universitaria, el rector
Barros Sierra izó la bandera nacional a media asta y las transmisiones de
Radio UNAM concluyeron temprano, en señal de luto. La policía abandonó las
instalaciones de la Preparatoria 5. El 1 de agosto el rector encabezó
una manifestación que, desde CU, recorrió la avenida Insurgentes hasta
Félix Cuevas, dobló por ésta hacia avenida Coyoacán y regresó por la
avenida de la Universidad al punto de partida, concluyendo con un mensaje
del ingeniero Barros Sierra. El presidente Díaz Ordaz, en un discurso
pronunciado en Guadalajara, ofreció su "mano tendida" a quien quisiera
estrecharla. Al día siguiente fue formado el Consejo Nacional de Huelga
(CNH). El 5 de agosto, una copiosa manifestación estudiantil salió de
Zacatenco hasta el casco de Santo Tomás. La UNAM informó que todas las
escuelas y facultades habían reanudado labores, excepto Ciencias
Políticas.
Para el 13 de
agosto se realizó la primera manifestación estudiantil al Zócalo, que
partió del Museo Nacional de Antropología. El movimiento estudiantil
planteó 6 puntos como demanda popular, entre ellos, el cese del jefe y
subjefe de la policía, general Cueto Ramírez y coronel Mendiolea Cerecero,
respectivamente, además de la derogación del artículo 145 y 145 bis del
Código Penal en el que se sancionaba el delito de disolución social.
El Consejo Universitario estableció 8 demandas, coincidentes en
general con las estudiantiles. Se sumaron al movimiento estudiantes del
Conservatorio Nacional y de la Normal Superior. El CNH declaró que la FNET
no representaba alestudiantado. El 22 de agosto el gobierno declaró
que tenía la mejor voluntad de dialogar con representantes estudiantiles.
Profesores y estudiantes respondieron afirmativamente, siempre y cuando el
diálogo se realizara en presencia de la prensa, la radio y la televisión.
El 27 de agosto salió una manifestación desde el Museo de Antropología
hasta el Zócalo, donde los estudiantes permanecieron en la plaza e izaron
una bandera rojinegra a media asta, que luego fue arriada. En la madrugada, quienes permanecieron allí
fueron desalojados por la fuerza pública. Al día siguiente hubo un acto de
desagravio a la bandera nacional, al que asistieron trabajadores al
servicio del Estado. Nuevo enfrentamiento con fuerzas públicas. Comandos
del ejército se apostaron en las cercanías de la Ciudad Universitaria y de
Zacatenco. El 1 de septiembre, el presidente amenazó con sofocar el
movimiento estudiantil. El día 7 de septiembre se celebró un mitin en
Tlaltelolco. Dos días después, el rector de la UNAM hizo un llamado a la
comunidad para volver a la normalidad, sin renunciar a sus fines. Hubo
división de opiniones en torno al llamado del rector. El 13 de
septiembre se celebró la manifestación del silencio, a lo largo del Paseo
de la Reforma. Se unieron a ella grupos populares.
El 18 de septiembre el ejército ocupó la
Ciudad Universitaria. Hubo detenidos. Cabe aclarar que las actividades de
investigación y administrativas no se habían interrumpido, así como
algunas de difusión cultural. Sólo la actividad docente permanecía
interrumpida. El 19 de septiembre, el rector protestó por la ocupación
militar, que duró 12 días. La Cámara de Diputados, en voz de su líder
Luis Farías, atacó al rector Barros Sierra, quien presentó su renuncia,
que no le fue aceptada. La Junta de Gobierno le pidió expresamente que
permaneciera al frente de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El 1 de octubre se reanudaron las labores de investigación,
administración y, parcialmente, las de difusión cultural. El CNH decidió
mantener la huelga escolar. La tarde del 2 de octubre de 1968, cuando
la ciudad guardaba un sospechoso silencio, miles de estudiantes salieron a
la calle a protestar contra el autoritarismo gubernamental, que se hacía
presente en persecuciones, secuestros, torturas y asesinatos contra
quienes le mostraban públicamente su rechazo, el régimen respondió
enviando al ejército y toda su estructura policiaca a reprimir y asesinar
a quienes osaron manifestarle su repudio.
Así fue, el 2 de octubre de 1968, esa fué la fecha .
. . se celebró un nuevo mitin en la Plaza de las Tres Culturas de
Tlaltelolco. Tras una señal luminosa se abrió fuego contra el Edificio
Chihuahua, donde supuestamente se encontraba el CNH. Asimismo, se disparó
contra la multitud, con un saldo de muchos muertos, heridos y detenidos.
Días después, el CNH anunció que, pese a la represión, el movimiento
continuaría. Para entonces habían sido detenidos muchos de sus dirigentes.
El 12 de octubre fueron inaugurados los XIX Juegos Olímpicos, en la
Ciudad Universitaria. Para ello, se declaró un periodo vacacional. Después
de la clausura de los juegos, la actividad universitaria tendió a
normalizarse.
 El número
de detenidos, entre estudiantes y profesores, era considerable. La
huelga estudiantil concluyó oficialmente el 4 de diciembre. El rector se
negó a aceptar un voto de confianza que le otorgó el Consejo Universitario
en su sesión del 20 de diciembre. Por último, fue aprobado un informe de
demandas que presentó la Universidad con motivo del movimiento
estudiantil. El rector logró pronto que la comunidad universitaria
volviera a la normalidad académica y cultural. En el informe presidencial
de septiembre, Gustavo Díaz Ordaz asumió toda la responsabilidad de su
política en torno al movimiento estudiantil-popular del año anterior.
Seguían detenidos los principales líderes del movimiento: Luis González de
Alba, Gilberto Guevara Niebla, Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, Sócrates
Campos Lemus, así como los profesores Fausto Trejo, Heberto Castillo, Elí
de Gortari y José Revueltas, entre otros. La sucesión presidencial fue
decidida en favor del secretario de Gobernación, licenciado Luis
Echeverría Alvarez, quien desarrollaría una campaña electoral exhaustiva.
A fines de mayo de 1971 surgió un conflicto entre el gobierno de Nuevo
León y la Universidad Autónoma del Estado. El estudiantado neoleonés pidió
apoyo al de la República. En el Distrito Federal hubo respuesta
positiva de parte del sector estudiantil de la UNAM y del IPN. La
agitación creció durante los primeros días de junio. La crisis aumentó en
Nuevo León. Se programó una gran manifestación para el jueves 10 de
junio en las zonas aledañas al casco de Santo Tomás, principalmente en la
Ribera de San Cosme. Pese a que se difundió la noticia de que el
gobernador Elizondo había renunciado, se decidió llevar a cabo la
manifestación. No acababa de empezar cuando los estudiantes fueron
atacados por un grupo paramilitar denominado "los halcones". La policía
había acordonado la zona desde Insurgentes Norte y Manuel González. Nadie
se responsabilizó del ataque y se negó la existencia del grupo
paramilitar. De inmediato procedió la renuncia del jefe de la policía,
Flores Curiel, y la del Jefe del Departamento del Distrito Federal. Nunca
se deslindó quiénes fueron responsables de los hechos. Las únicas víctimas
ciertas fueron los jóvenes caídos. La crisis política posterior
fortaleció al presidente, quien recibió el respaldo de connotados
intelectuales, que plantearon la disyuntiva: "Echeverría o el fascismo".
El presidente, poco a poco, fue desarrollando una política de deslinde
radical con su antecesor, así como su estilo personal de gobernar. En
política internacional se inclinó hacia la posibilidad de formar un bloque
independiente y de fortalecer al Tercer Mundo. En la política interior
renació el populismo. Pronto dio la amnistía a los presos políticos de
1968 y a algunos de ellos los llamó a colaborar en su gobierno.
El 14 de marzo de 1975 el
presidente de la República, Luis Echeverría, acudió a inaugurar el año
lectivo, como se acostumbraba hasta el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. El
acto tuvo lugar en la Facultad de Medicina de la UNAM, a donde asistió una
multitud. Al final de la ceremonia una piedra alcanzó la frente del primer
mandatario.
DESPUÉS DEL 2
DE OCTUBRE.
 En la ciudad
de Nueva York, en el sexto piso del numero 50 de la plaza Rockefeller se
encuentra la "Fotobiblioteca" de la AP (Prensa Asociada). En el archivo
fotográfico de ésta agencia, el 68 mexicano descansa en un folder delgado.
Adentro se encuentran fotos y negativos que captan diversos momentos
del movimiento. Sin duda, este suceso atravesó barreras y tampoco
podemos dejar de lado los diversos comentarios que se sucedieron en torno
al caso. Al menos dos periódicos estadounidenses y una revista francesa
publicaron esta secuencia gráfica. El diario The Washington Post, la
publico en su edición del 3 de octubre, en la pagina 10 de su primera
sección: "Un hombre y una mujer pedían ayuda, mientras una tercera
persona yacia muerta a su izquierda, momentos después, la mujer fue
muerta; el hombre también murió". A su vez en el diario Los Angeles
Times aparece en la edición del 4 de octubre, en primera plana. "la muerte
llama dos veces" y explica desde su punto vista el mismo suceso: " Un
hombre y una mujer se abrazan en un balcón de la ciudad de México, donde
quedaron atrapados en una balacera. Otro hombre, a su izquierda, esta
muerto. Al centro, la mujer, que ha sido herida, baja la cabeza, mientras
su compañero la levanta; él ha muerto. Ella sobrevivió" La señorita
Falleci, periodista italiana, herida en el lugar de los hechos, relata el
terror que vivió en México y califico al enfrentamiento como una " cosa
terrible e increíble". Es identificada como la mujer en las fotos de la
Prensa Asociada (antes mencionadas), tomadas por Díaz a pesar de que los
soldados impedían que se tomaran fotos y confiscaban a su paso cámaras y
las propias películas fotográficas. El belga Claude Klejman, del
vespertino Le Monde, cuenta: "A la inversa de la versión dada por la
mayoría de los diarios mexicanos, en este momento no se disparo un solo
tiro desde los edificios que rodean la plaza, ni tampoco de las azoteas.
En cambio, entre la multitud se ven hombres vestidos de civil, con un
guante blanco en la mano izquierda, que hacen señales a los militares.
Después de esas señales, estos últimos abren un fuego nutrido contra la
multitud. Los soldados van llegando de todas las calles. Habrá mas de 5
mil... estos soldados matan. La mayoría de los estudiantes ayudan a las
mujeres a escapar, las protegen. ¿Cuántos muertos? ¿Cincuenta...
doscientos?" Finalmente éstos son los relatos de un par de periodistas
extranjeros, ahora lo importante es saber que pensaron los mexicanos,
todos aquellos comunicadores que siguieron día a día la evolución de esta
protesta que desemboco en lo que todos ya conocemos. Por esto citamos a
uno de "Los Grandes" dentro de ese medio, al licenciado Jacobo
Zabludovsky. El 3 de octubre de 1968, al día siguiente de la matanza
de Tlaltelolco, Jacobo Zabludovsky recibió una llamada del Presidente Gustavo Díaz
Ordaz en las instalaciones de Telesistema Mexicano (hoy Televisa). El
presidente le reclamo a don Jacobo que en el noticiero de la noche hubiera aparecido en pantalla
usando una corbata negra.
Díaz Ordaz estaba muy molesto. Don Jacobo Zabludovsky le explico: " señor presidente
yo uso corbata negra desde hace años. . .". Esta
anécdota es para mostrar de que manera todos los medios fueron sometidos a
una estricta vigilancia y censura por parte de las autoridades castrenses
del sexenio de Díaz Ordaz. Estaban
empeñados en que en ninguno de los medios de comunicación diera una información que
el gobierno considerara excesiva y dañina para su ya deteriorada imágen. El propio Lic. Zabludovsky
afirma que de todos los noticieros del momento el mas
importante era el "Excélsior". Es por este motivo que nos referiremos a un
par de artículos de la época.
El 3 de octubre de 1968, surgen las primeras declaraciones del
director de relaciones de la presidencia y el articulo se titula: " 20
MUERTOS, 75 HERIDOS Y 400 PRESOS" A la una de la madrugada los
corresponsales extranjeros fueron trasladados a la residencia presidencial
de Los Pinos en dos autobuses especiales. Allí se efectuó una rueda de
prensa en la que no de manera oficial se dio amplia información a los
periodistas del exterior. El señor Fernando M. Garza, director de
Prensa y Relaciones Públicas de la Presidencia de la República, dijo ante
poco más de 60 periodistas y corresponsales extranjeros que en los
disturbios del día anterior hubo "Cerca de 20 muertos, 75 heridos y más de
400 detenidos". Afirmó que la intervención de la autoridad, en la
Plaza de la Tres Culturas, "acabó con el foco de agitación que ha
provocado el problema". La entrevista de Garza con los periodistas
extranjeros ocurrió poco después que los corresponsales, mediante el señor
Raimundo Cuervo, insistieron en obtener información oficial sobre los
acontecimientos. Otra de sus afirmaciones fue: "Se garantiza la
tranquilidad durante los Juegos Olímpicos. Hay y habrá vigilancia
suficiente para evitar problemas". Por su parte, El secretario de la
Defensa Nacional, general Marcelino García Barragán, dijo en una
conferencia de prensa:
 "No se decretará el estado de sitio; México es un país
donde la libertad impera y seguirá imperando". De esta manera el
gobierno establece claramente que fue una decisión que debía tomarse ya
que la mayoría del pueblo mexicano lo que busca continuamente es la paz y
la tranquilidad. Así, hace un llamado a los padres de familia para que
controlen a sus hijos, mientras que en los hospitales de la ciudad decenas
de estudiantes están en calidad de detenidos y serán puestos a disposición
del procurador general de la República. Sobre las medidas de seguridad
afirmo: "Esto puede repercutir; pero no creo que se repita; no
permitiremos más desórdenes. Creo que los padres de familia van a atener
el llamado que les hemos hecho. No se puede permitir que sigan quemando
vehículos del servicio público y cometiendo tropelías. Se continuará
patrullando la Plaza de las Tres Culturas y las zonas donde hubo
disturbios." Pero ¿ qué fue lo que realmente paso? Nadie lo sabe con
precisión, es por esto que he decidido mostrar apoyarme en el relato de
Miguel Angel Martínez Agis publicado en el periódico Excélsior el 3 de
octubre del 68, el articulo se titula "Edifico Chihuahua": 18:00 hrs.
Tercer piso del edificio "Chihuahua". Poco más de 10,000 personas en
la Plaza de la Tres Culturas. Tres estudiantes han usado el micrófono. Uno
de ellos para las presentaciones, otro del Politécnico y uno más de la
Universidad. En el balcón central del edificio están los periodistas
(Fallecí), algunos fotógrafos y camarógrafos. Reporteros y corresponsales
extranjeros. Los oradores atacaron a los políticos, a algunos periódicos,
inclusive llegaron a proponer el boicot contra un diario capitalino. Entre
aplausos fueron recibidos unos obreros. Se dijo que eran ferrocarrileros.
Exhibían una manta que decía: "Los ferrocarrileros apoyamos el movimiento
y desconocemos las pláticas Romero Flores-GDO". Inclusive algunos de ellos
anunciaron la iniciación de paros escalonados. Cuatro luces de bengala
de color verde cayeron sobre los espejos de agua. Eran las 18:10
horas. Varios centenares de agentes de la Policía Judicial, de la
Procuraduría General de la República, de la Dirección Federal de Seguridad
llegaron y gritaron a los periodistas: "¡Bájense!" Llevaban las pistolas
en la mano. Los mismos agentes decían a los estudiantes: "¡Alto aquí.
Nadie se mueve..!" Se inicia el tiroteo. Los periodistas apenas
alcanzaron a bajar. Se inicio una intensa balacera. Disparos al aire,
ráfagas de ametralladora. Carreras de todos. Los elevadores atascados, los
agentes cubrieron las dos escaleras de acceso. Abajo, en la plaza, la gente se arremolinaba.
Caía, se despeñaba sobre las escaleras de piedra frente a la iglesia de
Santiago Tlaltelolco. Por los altoparlantes se escuchó: "¡No se vayan. No
se vayan..!" Al mismo tiempo, por un costado del edificio de Relaciones
Exteriores entra el Ejército. Más disparos. En este tercer piso son
detenidos unos cuarenta estudiantes del Consejo Nacional de Huelga.
Oscurecía. No había luz en el edificio. Sócrates está entre los
apresados. Esposados, agazapados, pegados a la pared de las escaleras,
impulsados por gritos de los propios agentes, dos periodistas bajan al
segundo piso. Unos quince o veinte minutos, mientras la balacera
continuaba sin cesar. Agentes y periodistas, juntos, contra la puerta
del departamento 210. La chapa cedió. No había nadie. Sus moradores
huyeron. En el pasillo del departamento hay dos teléfonos, y todos quieren
usarlo. Siguió el desfile de seis heridos: tres policías de la Judicial y
tres de la Federal de Seguridad, además de Oriana Fallaci y una mujer
grávida, con su hijo de doce años. El jefe de la DFS habla por
teléfono. "¿Hay francotiradores?" Por teléfono el mismo jefe de la DFS
informó: "Aquí sólo nos movemos y nos disparan. Hay francotiradores.
Necesitamos que manden un convoy de ambulancias civiles para ver si los
dejan pasar y saquen los heridos. Que vengan con las sirenas abiertas para
mostrar que son ambulancias..." 2 de octubre...no se olvida, de eso no
cabe duda y por ese motivo marchas posteriores se denominaron así al igual
que el articulo de Martha Anaya escrito años después. La marcha fue
impresionante. Unos volvían 25 años después; los más pisaban la Plaza de
las Tres Culturas por primeras vez. Pero los viejos líderes pintando
canas. Emociones encontradas: tristeza, orgullo, nostalgia. Testigos de
una lucha que aún no muere....
Entre ellos mismos se miraban, se reconocían. Recordaban. Se
abrazaban al caer la noche. Miraban aquellos muros del templo que quedaron
manchados de sangre. Los terrenos por los que se arrastraron para salir de
Tlaltelolco hace años. Las veces que se levantaron para correr y que otros
no pudieron ya hacerlo. La citas para esta marcha convocada por el
Comité Nacional de Huelga fue el Zócalo de la ciudad de México. Cuatro de
la tarde. Pero desde mucho antes, la gente comenzó a llegar. Jóvenes y
más jóvenes aparecían por las calles, bajaban de autobuses que habían
tomado, brincaban y corrían en torno de la Plaza de la Constitución,
mientras las puertas de Palacio Nacional se cerraban y el astabandera
quedaba desnuda. Estudiantes de economía, de la Facultad de Estudios
Superiores, de Bachilleres, de la Escuela Nacional de Antropología... Ahí
mismo se terminaban de pintar mantas. Y volvían a escucharse las viejas
consignas: "¡Gobierno-farsante-que-matas-estudiantes"!
¡Sí-que-re-mos-la-verdad, de-mo-cra-cia-y-li-ber-tad", "No-que-no,
sí-que-sí, ya-Vol-vi-mos-a-sa-lir!", "¡El-pue-blo,-u-
ni-do,-Ja-más-se-rá-ven-ci-do!" La plaza estaba repleta, para entonces
pasaban de las ocho de la noche. La gente partía rápidamente. La Plaza de
las Tres Culturas quedaba tapizada de flores rosas rojas, claveles
blancos, zempazúchil, de veladoras encendidas. Fue entonces cuando una
mujer mayor y su hijas llegaron hasta la mitad de la Plaza. Llevaban un
ramo de claveles rojos. Se inclinaron y comenzaron a acomodar las flores.
¿Perdieron ustedes algún familiar en el 68? Pregunto Martha Anaya. La
mujer me miro asustada. Lo negó de inmediato. Y no quiso hablar más. Quedó
ahí... de rodillas... sin mencionar su nombre, sin manifestar abiertamente
por qué estaba ahí, así, adolorida... Y han pasado años...
EL INICIO DE LA TRANSICIÓN. "1968"
La trascendencia del movimiento del 68, radica fundamentalmente en la
conducta cívico-política que han adoptado los mexicanos (el nuevo
ciudadano o el ciudadano renovado) en el acontecer nacional de entonces
hasta nuestros días, ello generó que la participación ciudadana en las
cuestiones públicas y políticas, sea hoy, gran capital de nuestra
incipiente democracia. Seguramente ahondar en las razones del
surgimiento del conflicto del 68 llenaría cuartillas con información por
demás interesante, además de pensar en que cada uno de los protagonistas
del conflicto, evidentemente, tienen una versión distinta de los hechos,
sin embargo, considero que lo que debemos rescatar de ese episodio de la
vida nacional es un elemento que en la actualidad, a los jóvenes pareciera
no serle familiar: "la conciencia política". Pensar en el 2 de Octubre
de 1968, nos remite a las demandas que exigían los estudiantes al gobierno
cumplir, en nuestra opinión, uno de esos puntos que tuvo gran
trascendencia y que sobretodo, evidenciaba, el sistema autoritario de
gobierno, fue la petición de la derogación del artículo 144 bis y el 141,
"disolución social" del código penal del Distrito Federal que era usado
como argumento legal para realizar detenciones a diestra y siniestra.
El desenlace en Tlaltelolco, evidentemente, no fue "un hecho aislado",
por el contrario parecía ser el común denominador de la reacción del grupo
gobernante para resolver los conflictos. El signo de violencia como
manifestación de la intransigencia del gobierno fue el elemento principal
para solucionarlos. La censura y la corrupción eran escandalosas, según
Raúl Álvarez Garín, la misma nota del periódico aparecía varias veces
firmada por distintos reporteros, ya que la misma era redactada por la
misma Secretaría de la Presidencia. En 1968 se empezaron a romper
patrones de conducta arraigados desde siempre en la sociedad mexicana,
patrones de sumisión donde la falta de libertad en todos los sentidos
imperaba en el país, por ejemplo, antes del 68, era impensable que un
profesor se presentara a impartir clases sin saco y sin corbata; las
condiciones sociales en torno al conflicto estudiantil siempre estuvieron
ligadas con algún evento político. Las elecciones presidenciales de
1988, controvertidas en el fondo mismo del pensamiento de los ciudadanos
que sufragamos, nadie creyó que el sistema se hubiera caído, simplemente
el entonces Secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz lo desconecta y
afirma la victoria de Carlos Salinas de Gortari., los diferentes grupos
políticos afirman que sus candidatos son los triunfadores: Clouthier por
el PAN, Cárdenas por el PRD, no se sabrá, porque además se quemó el ala
del Palacio Legislativo en el que se encontraban las actas del proceso
electoral en el que como usurpador asume la presidencia Carlos Salinas
-cualquier semejanza con el ascenso al poder de Victoriano Huerta es mera
coincidencia- lo mismo la muerte del presidente Madero y la del candidato
Luis Donaldo Colosio. La muerte de Madero ¡Sí fue magnicidio, era
presidente, la de Colosio no lo fue, él era simplemente un candidato, en
ese momento ni siquiera tenía un cargo público. El temor se apodera de
la población en las elecciones de 1994, gana por mayoría Ernesto Zedillo,
es legítimo en cuanto al sufragio cuantitativo, pero en lo cualitativo no
lo es, ya que cuando se vota a favor por miedo, se pierde el valor del
triunfo, en seis años nunca se supo cual era el rumbo de Zedillo. En
las elecciones del 2000, el triunfo de la oposición legitima la lucha
iniciada durante 1968, lejos de lo que piensan algunos analistas, que el 2
de julio inicia la transición, creo que ésta confirma lo iniciado el 2 de
octubre, con la sangre de los primeros luchadores y mártires del
modernismo mexicano, de la naciente
democratización.
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